Estudiantes de Bicentenario lideran acción ambiental y recolectan 460 kilos de plástico PET en Cartagena
Cartagena de Indias volvió a demostrar que la transformación ambiental comienza desde las aulas. Cerca de 3.800 estudiantes de tres instituciones educativas del Megabarrio Bicentenario se unieron durante un mes en una ambiciosa apuesta por el cuidado del entorno, logrando recolectar 460 kilos de material plástico PET, una cifra significativa que refleja el impacto del trabajo colectivo, la educación ambiental y la participación comunitaria.
La iniciativa se desarrolló en el marco del Proyecto de Cultura Ambiental de la Fundación Santo Domingo, un programa que busca fortalecer la correcta disposición de residuos sólidos en Bicentenario, promoviendo hábitos responsables desde la infancia y la adolescencia, e involucrando activamente a colegios, familias y aliados del territorio.
El concurso ambiental contó con la participación de la Institución Educativa Gabriel García Márquez, la Institución Educativa Jorge García Usta y la Institución Educativa Pies Descalzos – Villas de Aranjuez, esta última reconocida como la ganadora del reto ambiental gracias a su destacada labor en la recolección de botellas plásticas y al compromiso demostrado por su comunidad educativa.
El material recolectado fue entregado a la Asociación de Recicladores de Bicentenario, fortaleciendo así la economía circular y reconociendo el rol fundamental que cumplen los recicladores en la gestión de residuos y el cuidado del medio ambiente en la ciudad.

Educación ambiental que transforma comunidades
Más allá de las cifras, el concurso se consolidó como una experiencia pedagógica de alto impacto. Antes de iniciar la recolección, la Fundación Santo Domingo realizó talleres educativos en las instituciones participantes, enfocados en la correcta separación de residuos, la reducción del consumo de plásticos de un solo uso y la importancia del reciclaje como herramienta para mitigar el impacto ambiental.
“Desde la Fundación Santo Domingo estamos muy contentos con la acogida de este concurso, que iniciamos como un piloto y que superó nuestras expectativas. Las instituciones educativas se comprometieron profundamente y los estudiantes llevaron el mensaje ambiental a sus hogares, ampliando aún más el impacto de la iniciativa”, explicó Dolly González, gerente del Megabarrio Bicentenario de la Fundación Santo Domingo.
La institución ganadora recibió como reconocimiento elementos de aseo, pintura para la adecuación y revitalización de espacios escolares, y mobiliario escolar, aportes que contribuirán al bienestar de los estudiantes y a la mejora de sus ambientes de aprendizaje.
Liderazgo estudiantil y conciencia ambiental
Uno de los aspectos más destacados del proyecto fue el fortalecimiento del liderazgo estudiantil y el trabajo colaborativo entre cursos y familias. Daniel Aguirre, estudiante de noveno grado y miembro del grupo de Ecovilleros de la IE Pies Descalzos – Villas de Aranjuez, resaltó el compromiso colectivo:
“Estoy muy sorprendido, no pensé que la comunidad educativa se iba a unir tanto. Los niños de Transición fueron los que más recogieron. Asumí este rol con responsabilidad y estoy muy contento con lo que logramos. Necesitamos hacer cosas grandes por el medio ambiente”.
Desde la IE Jorge García Usta, el estudiante Jonathan Julio Beltrán también valoró el impacto del concurso: “Gracias por ayudarnos a tener un mejor colegio y por unirnos en función del medio ambiente. Se unieron hasta las familias. El otro año volvemos con toda”.
Estas voces reflejan cómo la educación ambiental no solo genera aprendizajes académicos, sino que construye ciudadanía, sentido de pertenencia y compromiso con el territorio.
Un proyecto con acciones sostenidas
El Proyecto de Cultura Ambiental de la Fundación Santo Domingo no se limita a actividades puntuales. En Bicentenario también se adelantan acciones complementarias como la recuperación de puntos críticos con acumulación de residuos, jornadas de sensibilización en supermanzanas, articulación con aliados comunitarios y la socialización de acuerdos para el manejo adecuado de basuras.
Este enfoque integral está alineado con otras experiencias exitosas de educación ambiental en Colombia, como los programas de reciclaje escolar impulsados en ciudades como Medellín y Bogotá, así como iniciativas de economía circular promovidas por entidades públicas y privadas a nivel nacional, ampliamente reseñadas en portales especializados en sostenibilidad y medio ambiente.
Desde Noticias Vital, este tipo de iniciativas evidencian que el trabajo conjunto entre fundaciones, colegios y comunidades es clave para avanzar hacia una Cartagena más limpia, sostenible y consciente, donde las nuevas generaciones se conviertan en protagonistas del cambio ambiental.

La experiencia de Bicentenario demuestra que cuando la educación se articula con la acción, los resultados son tangibles: menos residuos, más conciencia y una comunidad empoderada para cuidar su entorno.
