Inversión en crudo, clave para evitar un «déficit catastrófico»
Durante la VIII Cumbre del Petróleo, Gas y Energía, una de sus conferencias iniciales planteó una posible realidad para la industria: ¿se avecina un periodo de precios bajos para el crudo?
En una de las conferencias del evento – inaugurado hoy en el Centro de Convenciones Julio César Turbay Ayala de Cartagena de Indias – Jorge León, de Rystad Energy, presentó un panorama que desafía algunas perspectivas poco optimistas para empresas e inversores.
Y es que, si bien el próximo año podría haber un superávit petrolero, las proyecciones de precios bajos del crudo son insostenibles a mediano plazo.
Superávit a la Vista: La Desaceleración de la Demanda
Según León, vicepresidente sénior y jefe de Análisis Geopolítico de una de las consultoras energéticas independientes más influyentes, el mercado petrolero está en camino de registrar un superávit de hasta 3 millones de barriles diarios para el próximo año.
Este excedente, que en principio presiona a la baja los precios en el corto plazo, se debe principalmente a dos factores según León:
En primer lugar, La ralentización en la demanda de crudo postpandemia. Pues la demanda global se desacelera rápidamente tras el crecimiento atípico posterior a este período, impulsada por problemas comerciales globales.
Y en segundo lugar, la transición vehicular acelerada. Entendiendo que la rápida penetración de vehículos eléctricos en China y Europa (con un estimado entre 53 y 55 millones de unidades) modera significativamente el consumo de combustibles líquidos.
Sumado a estos dos factores, León agrega que la oferta de crudo fuera de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP+) está creciendo. Pues cerca de 1.5 millones de barriles diarios llegan al mercado desde países no miembros de la organización.
El riesgo geopolítico alza el precio del crudo
Considerando el superávit proyectado, León se mostró escéptico sobre una caída del precio del barril cerca de los 50 dólares.
El experto destacó que el elevado riesgo geopolítico actúa como un contrapeso alcista que mantiene la presión sobre la cotización.
Los ataques ucranianos y las sanciones a Rusia pondrían en riesgo hasta 500.000 barriles diarios de suministro. Si a esto se agrega la tensión entre EE. UU. y China; la situación entre el país norteamericano con Venezuela; las presiones sobre Irán; los conflictos en Oriente Medio e incluso las protestas de la Generación Z, el precio del petróleo tendría miras a su plena recuperación en el inicio de la próxima década.
De hecho, los mismos precios bajos del petróleo serían su solución. Y es que Rystad Energy sugiere que los bajos costos provocarán una recuperación; entendiendo que dicho precio provocará un aumento de la demanda. Aspecto que, paulatinamente, generaría una senda ascendente que llevaría el crudo a un precio desde los $60 en 2027, hasta los $75 USD en 2030.
Advertencia para Colombia: El riesgo de dejar de invertir

La principal alarma de León, con particular resonancia en el contexto de la política energética colombiana, se centró en la necesidad de mantener la inversión en exploración y producción de hidrocarburos.
Según el análisis, la demanda de petróleo alcanzará un pico en 2031 y luego caerá lentamente.
Sin embargo, para 2040, se estima que un aspecto sustancial en la demanda petrolera como el tamaño del parque automotor de combustión interna, seguirá siendo masivo. Ello, con una cifra de entre 800 y 1.000 millones de vehículos de este tipo, similar a la actual.
En palabras de León, si se deja de invertir en petróleo hoy, el mundo enfrentaría un déficit de 40 millones de barriles diarios para 2040. Esto, pues no habría suficiente para satisfacer la demanda, concluyó.
Por dicha razón, hizo un llamado urgente a los líderes de la industria y a los representantes gubernamentales reunidos en Cartagena a no cesar la inversión en el sector.
Por esta razón, el presidente de la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios de Petróleo, Gas y Energía, Nelson Castañeda, hizo una invitación, no solo a quienes pertenecen a la industria de los hidrocarburos, sino a toda la población nacional:
“Entendamos que el petróleo es mucho más que ingresos para la nación: es bienestar para cada uno de nuestros hogares. Cuando calentamos el café, cuando nos bañamos con agua caliente, cuando usamos el carro, cuando hablamos por teléfono… Todos son derivados del petróleo. Rodeemos a la industria del petróleo y gas que genera bienestar y riqueza para todos los colombianos.” Sentenció.
