Líderes financieros proponen inversión y confianza para reactivar la economía
En el marco de la Convención Bancaria número 60, organizada por Asobancaria en el Centro de Convenciones de la ciudad de Cartagena, las principales cabezas del sector financiero y de organismos multilaterales se reunieron en un panel de alto nivel para debatir las fórmulas que impulsan el crecimiento económico, la productividad y la inclusión en el país. El equipo periodístico de dataiFX, presente en este importante evento , recopiló los análisis de los líderes gremiales, quienes coincidieron en que el desarrollo de Colombia requiere destrabar nudos regulatorios, fomentar la confianza y redefinir la relación entre el sector público y el privado.
Inversión y simplificación regulatoria: los motores urgentes
Para los panelistas, la baja tasa de inversión con respecto al Producto Interno Bruto (PIB), que actualmente se ubica por debajo del 16%, representa uno de los mayores desafíos para el crecimiento sostenido nacional. Al respecto, María Lorena Gutiérrez, presidenta del Grupo Aval, enfatizó que la prioridad absoluta debe ser jalonar la inversión mediante un trabajo mancomunado. «Para mí la prioridad debe ser la inversión, tenemos una inversión, la más baja en cuatro décadas con respecto al PIB y creo que la inversión es la que jalona el crecimiento de la economía, jalona la creación de empleo» , puntualizó Gutiérrez, señalando que los sectores clave son infraestructura, minero energético, vivienda, agroindustria y energía.
No obstante, esta inversión se ve fuertemente frenada por un exceso normativo que golpea la productividad. Gutiérrez denunció que el país produce en promedio cuatro normas al día. «Nosotros regulamos por los malos, donde cuando la mayoría somos buenos… en general no sirve para coger a los malos, sino para fregar a los buenos» , advirtió, apuntando a que esto consume excesivas horas de trabajo y afecta la eficiencia empresarial.
En coincidencia, Ana María Ibáñez, vicepresidenta de Sectores y Conocimiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destacó la urgencia de crear condiciones habilitantes y «racionalizar mucho todas esas regulaciones que tenemos, que a veces son excesivas» . Ibáñez explicó que la productividad en América Latina ha permanecido casi estática durante las últimas seis décadas y propuso reformas estructurales. «Si cogemos de la mano una optimización de las regulaciones de la racionalización y nos aseguramos que haya más competencia realmente se puede tener… todo el potencial que tiene Colombia para el crecimiento» , afirmó la alta ejecutiva del BID, enfatizando además en la necesidad de contar con infraestructura resiliente, educación de calidad y mercados laborales formales y ágiles.
Por su parte, Juan Carlos Gómez, presidente de la Fundación Grupo Social, también apuntó al impacto negativo de los trámites y barreras en la economía, argumentando que «las barreras para poder llegar a la formalidad son cada vez más altas y creo que lo que tenemos que hacer como país es poder proponernos que haya mucho menos informalidad» . Según Gómez, se debe aliviar la carga regulatoria de los micro y pequeños empresarios facilitándoles la vida para hacer negocios.
Confianza y sensibilidad social para la construcción de país.
Más allá de los factores puramente técnicos, el conversatorio evidencia que la reactivación no es viable sin un sentido humano y de confianza institucional. Miguel Cortés, presidente del Grupo Bolívar, hizo un llamado vehemente a mirar los retos económicos con una perspectiva sensible y cercana a las necesidades de la población. «Yo quisiera hablar de más corazón porque creo que estamos muy equivocados los colombianos que creemos que esto es volver a lo que había hace cuatro años… es un momento de construir país, es un momento de llegarle realmente a los más de 50 millones de colombianos» , expresó Cortés. El directivo del Grupo Bolívar señaló la informalidad laboral —que alcanza un 56,8% en Colombia— como el principal detractor de la capacidad productiva de los ciudadanos.
En este sentido, Juan Carlos Mora, presidente del Grupo Cibest, defendió que la construcción de confianza mutua entre los actores públicos y privados es el fundamento para cualquier estrategia de desarrollo sostenible. «Si a nosotros como sector privado nos mueve eso y trabajamos en el gobierno y generamos esa confianza, van a suceder todas estas cosas que estamos hablando aquí» , sostuvo Mora, resaltando la importancia de actuar bajo un propósito genuino que busque el bienestar colectivo.
Profundización e inclusión financiera a través de la tecnología
El acceso al crédito formal fue otro de los puntos de convergencia en el Centro de Convenciones. Miguel Cortés destacó el compromiso expreso adoptado por el sector bancario de elevar la inclusión crediticia en el consumo del 52% al 75% de la población. Para lograrlo en pymes e informales, Cortés subrayó el potencial del open data : «nosotros bajo el open data y el esfuerzo grande de la banca para subir lo de pymes, para subir lo de la banca de consumo… necesitamos volverlos a enamorar» , advirtió, refiriéndose también a los 2.5 millones de jóvenes en condición de «ninis» que requieren oportunidades educativas y laborales.
Juan Carlos Mora coincidió en que la digitalización y las cuentas transaccionales permiten hoy al sector financiero ver a aquellos informales que antes eran «invisibles». «La tecnología nos habilita la posibilidad de entender de una persona informal… empezamos a verlo» , explicó Mora. Asimismo, propuso un cambio de fondo en la educación del país: «Hay que incluir en el pensum de la educación en Colombia, para los jóvenes en sexto, séptimo, octavo, una cátedra de educación financiera. Tenemos que formar a los jóvenes en el manejo del dinero» .
Finalmente, frente a los desafíos que enfrentan los nuevos emprendedores, los líderes financieros enviaron un mensaje unánime de optimismo, invitando a construir a largo plazo. María Lorena Gutiérrez instó a los jóvenes a «evitar el cortoplacismo» ya «gozarse el tema de la construcción» , mientras que Juan Carlos Gómez recordó que «la razón de ser de una empresa no es solamente la utilidad» sino generar un «enorme bienestar que se irriga a la sociedad» . De esta manera, concluyó el debate con una visión clara: la reactivación económica de Colombia pasa ineludiblemente por la sinergia de la inversión, la flexibilización normativa y la sólida confianza de su tejido empresarial.
