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LO QUE PIENSO CON EL “AQUARELA”

Por Alvaro Morales de León.

Podríamos decir que es de extrema inmensidad todo lo que se ha escrito, dicho y opinado sobre el polémico “Aquarela”, el edificio de cuatro torres de 31 y 32 pisos, con 94 metros de alto, 772 apartamentos, que podría ser ocupado por unas 3.000 personas y que la Constructora calle 47, en el sentido Castillo San Felipe – barrio Daniel Lemaitre, levanta sobre la margen izquierda de los inicios del conocido “Paseo Bolívar”, y en cercanías de lo que fue el sector “El Tendal”. 

Estas son las coordenadas del incómodo “Aquarela”, que inerme permanece esperando a que lo terminen, lo implosionen, lo desmantelen o se convierta en guarida de ladrones, drogadictos y hasta en público motel.

En el “Aquarela” todos “han metido la mano”, lo ha hecho, la Unesco, el MinCultura, la Curaduría Urbana N° 1, la Inspección de Policía del sector, y hasta la Agencia Nacional para la Defensa Jurídica del Estado, pero no hay decisión definitiva sobre el futuro de este discutido proyecto inmobiliario de Cartagena.

Para algunos, “El Aquarela” afecta la visual del Castillo “San Felipe de Barajas”, monumento integrante del Patrimonio Histórico de la ciudad protegido por la Unesco; para otros, su construcción se dio violando normas del desactualizado P.O.T de Cartagena; para otros, parte de la construcción se encuentra ocupando el espacio público.

En lo particular, para mí, conocedor de primera mano del área y del sector donde está “El Aquarela” y el Castillo “San Felipe”, no he podido encontrar la afectación visual que esta Edificación produce contra El Castillo, y por la cual la Unesco y MinCultura reclaman su remoción.

Finalmente, no habiendo una definición ni conclusión sobre si se derriba o no la cuestionada edificación, mi apreciación va encaminada a que el distrito de Cartagena adquiera las cuatro torres de la edificación, se las entregue en arriendo a la Rama Judicial, y para como ocurre en Bogotá y Barranquilla, concentre en ellas todos los despachos judiciales dispersos por toda la ciudad, y con el valor del arriendo indemnice a los compradores de buena fe; sin menoscabo que el mismo distrito de Cartagena inicie reclamación judicial contra la firma constructora por violación a las normas urbanísticas, si ella procede. #noticiasvital #noticiasvital15años

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