Política

DE SECUESTRADA A SECUESTRADORA

“Tal vez el sentimiento más elevado que se pueda sentir por otra persona sea el respeto…”  Milena Busquets

Por Alvaro Morales de León.

Ingrid Betancourt Pulecio, la mujer, hoy de 61 años de edad, elegida senadora en 1998 por su Partido, Verde Oxígeno, y la misma que fue liberada en la llamada “Operación Jaque” después de un secuestro de más de seis años provocado por ella misma en el 2002 cuando buscando internarse en la Zona de Distensión del Caguán estando en pleno ejercicio de su campaña a la Presidencia de la República hizo caso omiso y además desafió las recomendaciones de la seguridad nacional para no hacerlo.

Ingrid creyó que su prácticamente entrega a la insurgencia creyendo que su retención sería cosa de pocos días provocaría todo un levantamiento y un gran respaldo político nacional a su candidatura presidencial.

Esta misma Ingrid, la ex senadora, la ex candidata presidencial y la ex secuestrada, es la misma Ingrid que este pasado fin de semana en su condición de Presidenta o mejor, dueña de su Partido Político Oxígeno Verde, manifestó públicamente en medio de una Asamblea de su Partido que había tomado la decisión de expulsar de la militancia de su agremiación política al hoy senador Humberto de la Calle Lombana y al también hoy Representante a la Cámara Daniel Carvalho, ambos, parlamentaros avalados por ella misma para la contienda legislativa de pasado mes de marzo.

La ex secuestrada Ingrid de manera irónica, por decir lo menos, pretendió mantener “secuestrada” la palabra y el libre pensamiento de los hoy expulsados, De la Calle y Carvalho, dictándole lo que para ella debían ser sus comportamientos en el Congreso y frente al nuevo gobierno que se inicia el próximo 7 de agosto.

Expulsar a Humberto de la Calle no es cosa menor, es un gigantesco irrespeto para alguien que como de La Calle que en medio del maremágnum de la política en Colombia ha permanecido como una persona símbolo de la seriedad y la capacidad, así como de la honestidad y la transparencia, además de sus servicios prestados al Estado desde haber sido Constituyente, Senador, Candidato a la Presidencia y también Representante del gobierno nacional en los Acuerdos de Paz de la Habana.

Probablemente esta “sobradez” y tosquedad de Ingrid tenga su origen en los años de sus mocedades cuando las comodidades de su familia le pudieron imprimir, posiblemente, esta displicente y detestable manera de actuar, la cual también dejó ver en esta reciente contienda política cuando regresada de su exilio voluntario en Francia, no sólo anunció su candidatura presidencial sino que terminó despedazando la llamada Coalición Centro – Esperanza llevándola prácticamente, como responsable, al fracaso político.

Casi que podríamos decir que Ingrid Betancourt Pulecio es esa “niña” malcriada, grosera, pretensiosa y chocante que levantaron sus padres, Gabriel Betancourt, político antioqueño y ministro de educación durante el gobierno del Teniente General, Gustavo Rojas Pinilla, y de Yolanda Pulecio, la modelo que fuera candidata por Cundinamarca al Concurso Nacional de la Belleza, en el 55, y también galanista de pura cepa que en el año 1990 los bogotanos eligieron como una de sus Representantes a la Cámara de Representantes, y la que posteriormente el expresidente Cesar Gaviria, en virtud de su galenismo, nombró como embajadora de Colombia ante el gobierno de Guatemala.

Finalmente, con actitudes como la Ingrid es por las que la politica en Colombia acumula muchos puntos de desprestigio; e Ingrid, que conoce muy lo que significa un secuestro pretendió mantener secuestrada la palabra de De la Calle y de Carvalho. #noticiasvital @noticiasvitalctg

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