EL POLVORÍN DE LAS PENSIONES
«Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento”. Profeta Oseas
Por Alvaro Morales de León.
Ante un nuevo modelo de régimen pensional en Colombia propuesto por el candidato presidencial, Gustavo Petro, era de esperarse que la jauría de los defensores, asesores y empleados de los dos grupos que principalmente manejan los Fondos Privados de Pensiones fuera como ha sido desde un principio, un rosario de ofensas contra el candidato que hasta el Presidente Duque ha intervenido, y es obvio que lo haga, estigmatizándolo e injuriándolo al catalogarlo como mentiroso, ignorante, populista y hasta politiquero.
Sin pretensiones de ser un experto en matemáticas financieras ni de ser un asesor financiero, pero sí con las informaciones legales, básicas y necesarias sobre el régimen pensional en nuestro país, considero que la propuesta pensional del candidato Petro es naturalmente más justa y más equitativa cuando de los Fondos Privados de Pensiones se trata.
Antes de avanzar, es bueno precisar que en Colombia dos de los más grandes Fondos de Pensiones de carácter privado, Porvenir y Horizonte, son propiedad, el primero, del Grupo Aval, propiedad de Luis Carlos Sarmiento Angulo, y el segundo, del GEA, Grupo Empresarial Antioqueño, el antiguo Sindicato Antioqueño, Grupo con grandes salpicaduras en los enredos de Hidroituango.
También hacen parte de este grupo Colfondos y Skandia como otros de los Fondos Privados nacidos igualmente, como los anteriores, con la Ley 100 de 1993, la Ley que creó el Sistema de Seguridad Social Integral en Colombia.
La propuesta de Petro, en términos sencillos y entendibles, no es más que convertir las cotizaciones que para su cuenta de ahorro individual hacen los afiliados a un Fondo Privado de Pensiones y convertir todo estas voluminosas y billonarias cotizaciones en Fondo Público, es decir, en un Fondo Estatal, apartando de esta manera a los Privados del manejo y disposición de estas grandes sumas de dinero que les pertenecen a los afiliados del Fondo y no al Fondo propiamente.
Contempla la propuesta del candidato Petro, que del Fondo Público o Estatal creado se girará mensualmente un bono de quinientos mil pesos equivalente a media pensión pública y así garantizar un ingreso pensional para la vejez de los colombianos permitiendo que el mayor número de personas en estado de vejez dejen de acostarse con hambre y con el estómago vacío.
La molestia de los Fondos Privados de Pensiones y su séquito de asesores y consultores es que la propuesta del candidato Petro establece que los dineros depositados como ahorro individual en los Fondos Privados por parte de sus cotizantes o afiliados dejarán de hacerse a estos Fondos Privados para hacerlo en el Fondo Público o Estatal.
Con esta propuesta incómoda para los dueños del capital y del sistema bancario colombiano, dueños también de estos Fondos Privados de Pensiones se les estaría apartando del manejo de las billonarias sumas de dinero constituidas por los cotizantes, y que tales Fondos Privados utilizan para invertir en obras públicas como carreteras, puentes, aeropuertos, etc, sin que de las utilidades o rendimientos de estas inversiones se hagan partícipes a los verdaderos dueños del dinero, los afiliados o cotizantes del Fondo Privado.
La duda sobre la manera cómo se pagarán las mesadas pensionales a los que ya están pensionados y a los que se pensionarán es despejada en la misma propuesta por el candidato del Pacto Histórico cuando establece que en esta reforma pensional los aportes se harán sólo al Fondo Público y no al Privado, dineros suficientes con el que pagaría a lo actualmente pensionados y que cuando lleguen a la vejez los nuevos cotizantes serán quienes realicen los aportes necesarios para su pensión.
Finalmente, esta propuesta no es una expropiación, es una democratización de las riquezas. #noticiasvital
