¡Y DE HITLER NOS ASOMBRAMOS ¡
“Cada guerra es una destrucción del espíritu humano” Henry Miller
Por Alvaro Morales de León

Mucho es lo que hemos escuchado y quizás hasta leído sobre lo que fue el Holocausto Nazi contra el pueblo judío, considerado como el mayor, el más vergonzoso y hasta el más doloroso de los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, y probablemente, de todo el siglo XX.
Del genocidio ordenado por Hitler contra el pueblo hebreo que vivía en el país germánico se sabe que obedeció a su obsesión por eliminar a los judíos por estar convencido que ninguna otra raza diferente a ellos, los arios, llegaría a dominar el mundo como ellos se lo proponían.
El odio del nazista y Tercer Reich alemán hacia los judíos lo condujo a que los inmigrantes judíos en Alemania fueran inicialmente confinados en guetos y distritos para de aquí ser sacados y llevados como animales en vagones de trenes a los campos de concentración para consumar lo que Hitler y su gobierno determinaron por llamar como “La solución final”, el exterminio.
Más de tres millones de judíos murieron asesinados, fusilados o “gaseados” en los campos de concentración, otros tres millones murieron por causa de enfermedades y por causa de las durísimas labores a los que como animales eran sometidos, y, además, entre gitanos, discapacitados y homosexuales murieron otros cinco millones de manos del nazismo alemán.
Los desalmados médicos del gobierno fascista de Hitler se prestaron para hacer experimentos con los refugiados en los campos de concentración sometiéndolos a congelamientos, a baños calientes, a introducción de agua hirviendo por la vejiga urinaria, por los intestinos y hasta por el estómago, terminando por matarlos, o a introducirles sangre infectada por malaria o enfermarlos propiciando la picadura con mosquitos infectados con esta enfermedad; lo que de igual manera hicieron con la mortal hepatitis A, y todo, con el pretexto de estudiar, según ellos, la evolución de estos procedimientos y enfermedades en el ser humano.
Pero estas manifestaciones del lado más oscuro y depravado del ser humano ocurridas en el gobierno del sanguinario Adolfo Hitler durante los años 1933 y 1945, en especial en el año 1942, las cuales considerábamos desaparecidas y erradicadas como prácticas crueles, pasados algo así como sesenta años las volvimos a vivir en Colombia, especialmente entre los años 2002 y 2008, con los asesinatos por parte de las Fuerzas Militares en asocio con el Paramilitarismo de indefensos e inocentes campesinos para pasarlos, disfrazados de guerrilleros, como trofeos y anotaciones para el logro de premios, ascensos y otras prebendas en la carrera militar.
Y así como estamos escuchando y conociendo del pronunciamiento sobre la negativa de los verdaderos autores que dictaron las órdenes a los militares para asesinar a los campesinos inocentes e indefensos para pasarlos como guerrilleros, igualmente, hizo Hitler, con su carga de asesinatos y exterminio de judíos en los campos de concentración, hasta que los rusos tomándose estas hostiles concentraciones evidenciaron y comprobaron lo contrario con las raídas prendas de vestir de hombres, mujeres y niños y en la enorme cantidad de cabellos humanos que encontraron en estos campos.
Hace pocos días, Alejando Valencia, de “La Comisión de la Verdad”, la Entidad Estatal encargada de buscar el esclarecimiento de los patrones y causas explicativas del conflicto armado interno en Colombia, se manifestó diciendo que: “Los asesinatos y desapariciones forzadas, bajo la modalidad de combates simulados, ejecuciones extrajudiciales o falsos positivos en su período de exacerbación, año 2002 al 2008 fueron crímenes de guerra y de lesa humanidad que se cometieron como parte de una política de gobierno”.
Como era de esperarse el pronunciamiento del Comisionado no le cayó bien al expresidente Alvaro Uribe.
Finalmente, ¡Y de Hitler nos asombramos! #noticiasvital
