¡Ya basta! Basurero satélite en Torices pone en jaque la salud pública y evidencia fallas en el control de residuos
La paciencia en el barrio Torices llegó a su límite. Lo que antes era una problemática recurrente de mal manejo de desechos se ha transformado en un foco de contaminación ambiental y riesgo sanitario crítico, impulsado por la irresponsabilidad de comerciantes locales y la ineficiencia en el control del espacio público.
El punto crítico se ubica en las esquinas y corredores principales del sector, convertidos hoy en depósitos improvisados de residuos sólidos, chatarrería abandonada y enseres inservibles. Según denuncias de la comunidad, el origen principal de esta acumulación desmedida proviene de las tiendas y establecimientos comerciales de la zona, los cuales incumplen sistemáticamente las frecuencias de recolección establecidas.
Horarios ignorados y falta de control operativo
Pese a que el cronograma oficial de la empresa prestadora del servicio de aseo, Pacaribe, estipula el paso de los camiones compactadores los días lunes, miércoles y viernes, la disposición extemporánea de desechos es constante. Los comerciantes sacan sus desperdicios en días u horas no autorizadas, generando la proliferación de vectores (moscas, roedores y malos olores) y atrayendo el reciclaje informal no regulado, que termina dispersando la basura en la vía pública.
Desde la perspectiva de la gestión integral de residuos sólidos, esta práctica vulnera las normas básicas de aseo urbano y sobrepasa la capacidad operativa habitual de limpieza. Sin embargo, los vecinos exigen un pronunciamiento categórico y acciones contundentes tanto a la empresa Pacaribe como a las autoridades ambientales y de gobierno local:
- Sanciones y comparendos ambientales: Exigencia a la Policía Ambiental y a la Secretaría de Gobierno para aplicar el Comparendo Ambiental a las tiendas reincidentes que utilizan las esquinas como botadero comercial.
- Operativos especiales para chatarra: Exigencia directa a Pacaribe para activar rutas especiales de recolección de residuos voluminosos y chatarrería, elementos que no deben permanecer acumulados en las vías ni ser retirados por la flota convencional sin un plan de contingencia claro.
- Ajuste y fiscalización de la frecuencia: Supervisión estricta a la ruta de recolección para garantizar que se cumplan las frecuencias con efectividad y no queden residuos dispersos tras el paso del camión.
La comunidad de Torices reitera que el derecho a un entorno sano y habitable requiere un compromiso dual: una cultura ciudadana responsable por parte del comercio y un servicio de aseo que responda de manera oportuna a las contingencias del sector.
