31% de los colombianos afirma que no podría pagar al menos una deuda: TransUnion
El más reciente reporte Consumer Pulse de TransUnion muestra que el 31% de los colombianos afirma que no podría pagar al menos una de sus obligaciones financieras, un aumento de tres puntos porcentuales frente al año pasado. Aunque algunos hogares reportan mejoras, la presión económica sigue siendo evidente.
El informe señala que el 38% de los consumidores percibe que sus finanzas están “según lo planeado”, mientras que el 27% considera que sus condiciones son peores de lo esperado. A pesar de estas diferencias, el optimismo se mantiene relativamente alto: el 76% de los encuestados manifestó confianza en la situación financiera de su hogar para los próximos 12 meses, aunque con una leve disminución frente al 79% registrado en 2025.
Virginia Olivella, directora senior de Investigación y Consultoría de TransUnion, explicó que “estamos observando señales tempranas de estabilización financiera entre los hogares colombianos, sin embargo, esta sigue siendo frágil y heterogénea. Los consumidores continúan ajustando sus gastos, priorizando lo esencial y enfrentando una presión creciente para cumplir con sus obligaciones financieras”.
El estudio también evidencia cambios en los hábitos de consumo: el 33% de los colombianos está adaptando sus comportamientos financieros, principalmente comprando marcas genéricas o propias de los establecimientos. Además, el 55% busca descuentos de manera activa, reflejando una tendencia hacia la optimización del valor en las compras.
En cuanto al crédito, la intención de solicitar nuevos productos disminuyó: solo el 39% planea hacerlo en los próximos meses, frente al 46% de un año atrás. La principal razón para abandonar solicitudes de crédito son los altos costos asociados, lo que refleja una mayor cautela frente al endeudamiento.
El reporte también advierte sobre la “fatiga de ciberseguridad”: aunque menos consumidores reportaron intentos de fraude digital (66% frente al 61% en 2025), cada vez menos toman medidas preventivas como cambiar contraseñas o revisar sus reportes de crédito. Según Olivella, “estos patrones reflejan una creciente dependencia de soluciones financieras de corto plazo mientras los hogares enfrentan una incertidumbre económica persistente”.
En conclusión, el estudio muestra un panorama mixto: mientras algunos hogares logran estabilizar sus finanzas, otros continúan bajo presión, ajustando sus gastos y siendo más selectivos con el crédito, en un entorno marcado por riesgos digitales y una recuperación aún desigual.
