¿REGRESARÁ PETRO SANO Y SALVO A BOGOTÁ?
Por Alvaro Morales de León.
La respuesta indiscutible es que sí. La invitación, después de la llamada del 7 de enero, está
consumada. La cita se cumplirá en la Casa Blanca y será este martes 3 de febrero, así lo
confirmó el presidente Petro en su Consejo de Ministros del miércoles 14 de enero. Ese día,
elegante, con saco y corbata, como siempre luce, estará el presidente de los colombianos,
Gustavo Petro Urrego, hablando de tú a tu, cara a cara, face to face con Donald Trump, como él
quería y como lo pedía.
A los malquerientes gratuitos del presidente Petro, públicamente conocidos, los alcaldes de
Cali, Medellín, Barranquilla, y hasta el de Cartagena, que en cierto momento también quiso ir
donde Trump a indisponer al Presidente, y a otros políticos de la extrema oposición de la
Derecha colombiana, como dicen, «se les ha ído el hueso al pozo», o mejor dicho, han quedado
en evidencia, cuando, por sus odios políticos y personales buscando hacerle daño a la persona
del Presidente, terminaron haciéndole daño al país, por eso es que es bueno escuchar refranes
como el que dice que «no hay mejor cosa que ver pasar un día tras otro día».
No existe el más mínimo riesgo que Trump le ponga el uniforme naranja a Petro en su visita a la
Casa Blanca, como esos alcaldes de Colombia quieren, y otros de la derecha, también, que
Trump se quede con él. El Derecho internacional Público, no lo permite. Un jefe de Estado en
ejercicio cuenta con inmunidad personal plena cuando se encuentra en misión oficial en
territorio de otro país.
Esta protección está respaldada por los principios de la Carta de las Naciones Unidas de 1945.
En consecuencia, por ningún motivo, mientras el presidente Petro se encuentre como Jefe de
Estado en visita oficial a Estados Unidos o cualquier otro país, podrá ser detenido ni sometido a
procedimientos judiciales.
Pero más que por todos estos preceptos y postulados jurídicos internacionales, Trump no se
atreverá a ponerle un dedo encima al presidente Petro, por respeto, muy a pesar que días
pasados se haya expresado con palabras y expresiones desobligantes contra él, contra el
presidente Petro. La enjundia, la firmeza y las convicciones del presidente de los colombianos,
así como el respaldo del pueblo son su fortaleza, y lo que ha hecho que Trump entienda y
acepte que tiene que empezar a respetar a un presidente elegido democráticamente por más
de once millones de colombianos.
“Envenenaron” a Trump contra Petro. Fueron a los Estados Unidos, se reunieron con
congresistas de la derecha de ese país. Personas como Luis Alberto Moreno, colombiano,
amigo de Uribe y de Pastrana, al igual que su hermano, Bernie Moreno, colombiano y
congresista en Estados Unidos. También Fico Gutierrez, el mandatario de Medellin; Alejandro
Eder, el de Cali, Alejandro Char, de Barranquilla; y hasta Dumek Turbay, de Cartagena, con sus
actitudes contra la persona del presidente Petro en los estados Unidos, pueden catalogarse, en
conjunto. como verdaderos apátridas.
Así las cosas, los que odian a Petro y esperaban verlo con el uniforme naranja, o que Trump se
quede con él, se quedarán como las novias de barrancas: alegres y alborotadas.
