EL GAVILÁN MAYOR
Por Alvaro Morales de León.
El apodo de “El Gavilán Mayor” lo inmortalizó el finado compositor guajiro Hernando Marín en su canción del mismo nombre interpretada en la icónica e inconfundible voz del también fallecido Diomedes Díaz. Marín, el compositor sanjuanero, describía en su canción a un importante capo de la región guajira, por demás, astuto y hábil para evadir a las autoridades; pero que a pesar de todo, es recordado como un benefactor de la comunidad. Ese “Gavilán Mayor” al que se refirió el compositor Hernando Marín, fue, Raúl Gómez Castrillón, un reconocido contrabandista y traficante de marihuana en esa región
del norte de Colombia.
Pero con el paso del tiempo, el apodo de “El Gavilán Mayor” trascendió para ser usado en cualquier persona con desempeño desmedido, desmesurado o desproporcionado en cualquier actividad, como la política, siendo este el caso del ex médico y ex senador de la república, Vicente Blel Saad, un verdadero “Gavilán Mayor” de la política en el departamento de Bolívar y en Cartagena.
Si de William Montes siempre se ha dicho que es un político pragmático en la consecución y arreglo de los votos con los que elige a sus parientes y amigos, de Vicente Blel hay que decir que es un político ducho y mañoso, estratega de la burocracia y la contratación pública la cual le ha servido no sólo para “arrodillar políticamente a William Montes”, sino para elegir en dos ocasiones a su hija Nadia en el Senado, y además, hacerla, presidenta del Partido Conservador Colombiano.
También Vizo, o “El barbas”, como le llaman sus amigos, y que yo aquí llamo, como “El Gavilán Mayor” de la política, eligió dos veces a su ahijado “Yamilito”, en la Cámara de Representantes, pero los hilos del titiritero, me refiero a Vizo, “El Galilán Mayor”, lo llevaron a ponerlo como sucesor de su hijo, Vicentico Blel Scaff en la gobernación de Bolívar, a quien ya antes había hecho Diputado a la Asamblea Departamental de Bolívar y Concejal de Cartagena.
Pero cuando “El Gavilán Mayor” de la política en Bolívar y Cartagena, tuvo pensado que haría renunciar a su pupilo en la Cámara de Representante para ponerlo en remplazo de su “nene”, Vicentico, en la Gobernación de Bolívar, hizo elegir a su entenada o hija putativa, Juliana Aray, como la que le llenaría el vacío que dejaba en tal Corporación Pública, la Cámara de Reprsentantes. Toda una estrategia maquiavélica de “El Gavilán Mayor” para la coptación del poder.
Pero los tentáculos del “Gavilán Mayor” de la política en Bolívar y Cartagena, a quien conocí siendo Liberal pero que ahora es Conservador, se extienden al Concejo del Distrito de Cartagena; y son muchos los decires públicos que con fuerza afirman que concejales del Partido Conservador como el actual Presidente de esa Corporación Pública, David Bernardo Caballero Rodríguez, así como el doctor Rafael Meza Pérez, obedecen ordenes políticas del mencionado “Gavilán Mayor”, quien en la práctica es el verdadero dueño de estas dos curules en el Concejo, la de Caballero y la de Meza.
Si mal no estoy, por allá en los finales de la década de los años 90, ya al hoy “Gavilán Mayor”, Vicente Blel Saad, se le comenzaban a ver sus alas haciendo elegir a su sobrina, la médica, Viviana Blel Cervantes, como Concejal de Cartagena, pero como eso no era lo suyo, con el apoyo de su tío, “El Gavilán Mayor”, optó por fundar en Cartagena la “Clínica “La Misericordia”, una IPS que en sus dos sedes presta los servicios de atención en salud mental.
Esta Clinica de salud mental, “La Misericordia” es además la preferida por los que se vuelven loco de un momento a otro y se internan en ella cuando están involucrados en delitos como los de la pérdida de los 24.000 mil millones de pesos de la Alcaldía de Cartagena, como fue el caso del abogado Javier Blel Cervantes, hermano de la propietaria de la Clínica y sobrino de “El Gavilán Mayor”.
El departamento de Bolívar, y por ende, la ciudad de Cartagena, han pasado por hegemónicos poderos políticos, en esencia, poderes políticos familiares, es decir,
verdaderos clanes familiares. Recoradamos a los Vargas Vélez, a los Vargas Moreno, a los Vargas Benedetti, a los Facio-Lince, a los García Romero; y más recientemenete, a los Montes, un poco efímeros por sus malas decisiones y alianzas con el paramilitarismo y con personas de cuestionadas conductas sociales; y ahora, nos tiene cogidos por el cuello “El Gavilán Mayor”, el señor Vicente Blel Saad.
Hubo otros poderes políticos que no fueron hegemónicos, fueron poderes representados en una persona, como fue el caso de Rodrigo Barraza Salcedo y Nicolás Curi Vergara, o el del famoso “Mono” Franco, entre otros.
Finalmente, ¿hasta cuándo vamos a permitir los bolivarenses y cartageneros que el señor Vicente Blel Saad, una persona condenada por los delitos de corrupción, y asociación con grupos paramilitares siga gobernándonos poniendo a los congresistas, gobernadores y concejales que le de la gana? ¿hasta cuándo?
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