Cartagena

¡QUE CONCEJALES!

Por Alvaro Morales de León.

A través de los tiempos, los integrantes del Concejo de Cartagena, a los que llaman “honorables”, han sido, con muy pocas excepciones, malos servidores públicos, de muy reprobables procederes, de condenables conductas, y además, quebrantadores de los preceptos éticos, morales y jurídicos que por principio deben, ante todo, respetar y obedecer; pero, repito, aunque no han sido todos, pero sí ha sido una gran mayoría de ellos.


En estas líneas, a manera de recuerdo y no de juzgamiento, me ocuparé de los casos más emblemáticos, de los recientes, pero también los del pasado como aquel que le endilgaron al entonces concejal de los años 60, 70 y principios de los 80, me refiero al finado Samuel Pinedo Brugés, liberal momposino que se radicó en Cartagena donde además de la política también ejerció el periodismo.


De “Sampy”, como le decían, dijeron que, presuntamente, para la celebración de unas fiestas novembrinas se quedó con la totalidad del dinero, que como era costumbre, disponía la presidencia del Concejo para la compra de “buscapiés” que se entregaban a los cabildantes para que a su vez estos los repartieran entre sus amistades y seguidores políticos.


Pasado un tiempo se supo que el dinero de los “buscapiés” se había quedado en un conocido hotel del Centro de la ciudad, de la época, donde don Samuel, el concejal, dejó la platica de los “buscapiés disfrutando siete días con una preciosa joven que como candidata de barrio había participado en el Reinado Popular de Belleza de ese entonces.


Entrando en los casos más recientes no podemos pasar por alto los vergonzosos hechos ocurridos con los concejales elegidos para el periodo 2016-2019, periodo para el cual también había sido elegido como alcalde de la ciudad, Manuel Vicente Duque, quien escasamente pudo ejercer hasta el año 2017 por los extravagantes hechos de corrupción que lo sacaron de la alcaldía para ponerlo tras las rejas a él y a sus compinches.
De los 19 concejales de esta época once fueron procesados judicialmente por el sonado y conocido caso conocido como “el caso de los libros”, método criminal que usaron estos mal llamados “honorables” para denominar los millones de pesos que recibirían, dicen que de la
Alcaldía, para votar por Nubia Fontalvo y asi elegirla como nueva Contralora Distrital.

El voto por Nubia Fontalvo se transó en 32 “libros”, o sea, en 32 millones; además, los que se comprometieron a votar Nubia Fontalvo y lo hicieron también recibirían 7.5 libros mensuales, durante su periodo de Concejal, o sea, 7.5 millones de pesos mensuales, los que también entregaría el alcalde hasta final del periodo.


Entre los cabildantes procesados estuvieron Jorge Useche, Duvinia Torres Cohen, María Angélica Hodge Durango, Javier Curi Osorio, Américo Elías Mendoza Quessep, Antonio 2 Salín Guerra Torres, Edgar Elías Mendoza Saleme, William Alexander Pérez Montes, Erich Piña Feliz, Zaith Adechine Carrillo, y David Dáger Lequerica.


Seis de los siete concejales de Cartagena que hicieron parte de la repartición de “los libros” y que pagaron casa por cárcel terminaron quedando en libertad por vencimiento de términos: los que sí estuvieron tras las rejas, en San Diego, fueron la concejal Angélica Hodge Durango haciéndole compañía en dicho penal a la elegida Contralora Distrital, Nubia Fontalvo.


En septiembre de 2023 el exconcejal de Cartagena y expresidente del Concejo Distrital Javier Curi Osorio fue capturado por la Dijín junto con otros exfuncionarios de esta Corporación Pública para que respondieran ante la justicia por la suscripción de manera irregular de más de 88 contratos (OPS) para vincular a abogados, contadores, y comunicadores sociales, fantasmas, que nunca existieron.


Cuando el también concejal del distrito, Adolfo Raad Hernández, ejerció la presidencia de este Cabildo entre los años 2003 y 2004 reconoció y pagó con cargo al presupuesto del Concejo de manera irregular prestaciones sociales e indemnización moratoria a 21 exempleados del Concejo Distrital por suma cercana a los 500 millones de pesos, actuación que lo condujo a una sanción de la Procuraduría que lo despojó de la curul e inhabilitó a partir del 2008 por 20 años para el ejercicio de cargos públicos de elección popular, de nombramientos o para contratación con el Estado.


Y recientemente la Corte Suprema de Justicia confirmó la condena impuesta a los exconcejales de Cartagena, Cesar Pión y Américo Mendoza quienes en el año 2012, siendo Presidente y Vicepresidente, respectivamente, del Concejo Distrital de Cartagena cometieron el delito de prevaricato por acción al expedir 35 actos administrativos con los que pretendían pagar la reliquidación irregular de los honorarios a concejales y exconcejales por suma de siete mil doscientos millones de pesos por salarios y prestaciones a los que los beneficiarios no tenían derecho.
Bueno es recordar que en abril de 2021 los exconcejales Pión y Américo Mendoza habían sido absueltos por el juzgado Quinto Penal del Circuito de Cartagena, fallo que la Fiscalía ante la Corte Suprema de Justicia.


Como siempre, estos condenados pagarán cuatro años de prisión domiciliaria, una multa de 66 salarios mínimos, unos 85 millones ochocientos mil pesos, y tendrán inhabilidad por 80 meses, unos siete años, aproximadamente. para el ejercicio de cargos públicos.


Finalmente, no podemos dejar de lado el caso de la cocaína que el 14 de enero de 2022 fue encontrada en el vehículo donde se transportaba la entonces presidenta del Concejo de Cartagena, Gloria Estrada Benavides, caso todavía no resuelto del todo. Esta es la “belleza” de concejales que nos han tocado.

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