Nacional

LOS PUENTES DE LUIS CARLOS

“Detrás de toda gran fortuna siempre hay un crimen”. – Honorato de Balzac

Por Alvaro Morales de León

Luis Carlos Sarmiento Angulo; a quien en esta nota llamaremos simplemente Luis Carlos, es el nonagenario, ambicioso e insaciable multimillonario colombiano que ha construido su fortuna a punta de trabajo y esfuerzo, dice él, desde que siendo un joven ingeniero comenzó desde sus veintitrés años a crear lo que hoy es, quizás, el más grande emporio económico de nuestro país.

Luis Carlos, con su Grupo Aval, es prácticamente el dueño de casi todo el sistema bancario y financiero colombiano, con extensión a otros países, y al igual que lo es de “Porvenir”, el Fondo de Pensiones, también es el amo y señor de la financiera Corficolombiana y de las constructoras Covianadina y Coviandes, entre otros.

Dentro de la diversidad de actividades de Luis Carlos, ha sido evidente su especial “goma” por la construcción de vías, puentes, así como por la instalación de peajes para cobrar por “secula seculorum” el paso por ellos y así, con el valor cobrado a cada vehículo, recuperar multiplicada la inversión de la vía construida.

Dentro de su gran listado de obras realizadas, Luis Carlos ha sido exitoso en gran parte de ellas, menos en los Puentes, donde a pesar de sus desplomes, su bolsillo, por efectos de las aseguradoras, no se ha visto afectado y menos se ha desplomado su economía.

Las vías, viaductos, túneles y puentes, principalmente, Luis Carlos los hace a través de sus firmas constructoras, Coviandina-Constructura Vial Andina y de Coviandes-Constructora Vial de los Andes, ambas de propiedad de otra mayor, Corficolombiana, la financiera, y también propiedad de Luis Carlos.

A Luis Carlos poco le importan que los puentes se le caigan, al fin y al cabo, no pierde nada, las aseguradoras, cubriéndolo, lo hacen salir ileso e indemne financieramente; tampoco le preocupa a Luis Carlos que lo veten como constructor de las grandes obras viales del país porque él sabe muy bien que el grado de corrupción en las entidades del gobierno le permitirán manejar a la perfección “el aceite”, el soborno, con el cual no permitirá que lo descalifiquen como constructor.

El 15 de enero de 2018, a Luis Carlos, sin terminarlo, se le cayó el “Puente Chirajara”, construido sobre el río y el paraje del mismo nombre, cerca de Guayabetal,  en el departamento de Cundinamarca, y al cual, Covianadina, ya le había invertido casi la totalidad de los 4.8 billones de pesos de su costo presupuestado, quedando afectado, por causa de los errores de diseño causantes del desplome, dijeron los técnicos, la comunicación terrestre entre Bogotá y Villavicencio a través de la doble calzada que también se construía.

Días antes del estruendoso desplome, que dejó nueve obreros muertos, en persona, haciéndose acompañar de sus respectivos equipos de colaboradores, el expresidente Santos y el propio Luis Carlos en persona visitaron la obra explayándose en halagos por ser, en ese momento, la considerada por su colgadura de 286 metros, su longitud de 446 metros y sus dos amplios carriles, la obra magna de la ingeniería colombiana.

Diez meses después, en noviembre de 2018, exactamente, el lunes 18, vuelve y se le cae otro puente a Luis Carlos, en esta oportunidad, el “Puente la Pala”, también construido por Covianadina, una de las constructoras de su propiedad.

El “Puente La Pala”, ubicado en el kilómetro 65 de la vía Bogotá-Villavicencio, cerca del sector de Chirajara, se vino al suelo por causa del colapso de una de sus columnas, colapso ocasionado por fallas técnicas del constructor las que terminaron ocasionando la muerte de cinco de sus obreros.

Luis Carlos es el mismo Luis Carlos Sarmiento Angulo, el dueño del Grupo Aval, de financiera Corficolombiana, de Coviandina y de Coviandes que “enllavado” con Odebrecht conspiró entre 2012 y 2015 para pagar más de 23 millones de dólares en sobornos a altos funcionarios colombianos para hacerse con grandes contratos de construcción del gobierno como el contrato de ampliación de la Ruta del Sol, la vía que une el centro del país con la costa Caribe.

Luis Carlos también es el mismo al que la justicia norteamericana le acaba de imponer una multa de 80 millones de dólares luego de confesar que a través de su financiera Corficolombiana y de su Grupo Aval, en compinche con Odebrecht, sobornaron a funcionarios del gobierno colombiano con más de 23 millones de dolares para conseguir la contratación para la construcción de tramos de la llamada “Ruta del Sol, esto se debe a que las empresas de Luis Carlos cotizan en bolsas de Estados Unidos y participan del mercado financiero de este país.

Finalmente, Luis Carlos, también es el mismo que utiliza los billonarios dineros de los cotizantes a su Fondo Privado de Pensión, “Porvenir”, para invertirlos en las obras que le adjudican y para sacarlos del país, como ha alertado y mostrado su preocupación el presidente Gustavo Petro.

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