Nacional

CONVIVIENDO CON EL PELIGRO

Por Alvaro Morales de León @almodel2020

Las más de 58 horas de llamas que terminaron con dos de los cuatro tanques de almacenamiento de gasolina de la compañía Bravo Petroleum en la ciudad de Barranquilla, así como los estragos que en el techo y enseres de una vivienda donde hacinados conviven catorce personas de tres familias en el barrio La Esperanza, en cercanías a la Vía Perimetral, producidos por el vuelo que a ras de estos techos realizó un avión que iniciaba el carreteo de la pista del Aeropuerto Internacional “Rafael Núñez” para aterrizar, deben ser motivos suficientes para pensar seriamente en la erradicación de este Puerto Aéreo incrustado en los barrios de Crespo y Militar en la ciudad de Cartagena.

De igual manera, no podemos pasar por alto el acontecimiento ocurrido el pasado mes de octubre en el Aeropuerto “Simón Bolívar” de Santa Marta cuando una avioneta que se disponía levantar vuelo con destino a Bogotá terminó saliéndose de la pista y matar a un desprevenido menor de edad y dejar lesionadas y heridas a varias personas que disfrutaban de las playas colindantes con la Pista.

Pero si los estragos producidos en Barraquilla fueron producto de la explosión de dos tanques que almacenaban 112.000 barriles de gasolina, imaginémonos lo que en Cartagena podría ocurrir con los 224.784 galones de gasolina almacenados en los dos tanques instalados en proximidades a la zona de pasajeros en tránsito, a las oficinas de la concesionaria Sacsa, a los establecimientos comerciales del Aeropuerto Internacional “Rafael Núñez”, y así mismo, lo grave que sería con las personas que residen en los barrios de Crespo y barrio Militar.

Al riesgo por el voluminoso almacenamiento de gasolina de avión en el Aeropuerto “Rafael Núñez”, hay que añadirle el también altísimo y latente riesgo que existe y al que están expuestos los barrios “La Esperanza”, “San Francisco”, “Siete de Agosto”, “Santa María”, Crespo y el barrio Militar por su ubicación a lo largo de la pista que emplean los aviones para carretear durante su despegue o aterrizaje.

A todos estos riesgos hay que también sumarle los altos decibles de ruido que producen las aeronaves que aterrizan o despegan, los cuales siendo superiores a los 90 que podemos soportar pueden fácilmente conducir a daños en la audición.

Hay que recordar que fue en el hoy barrio de Bocagrande cuando, en 1920, en medio de hangares de palma, manglares, caracolejo e icacos donde se construyó el primer aeropuerto de la ciudad; el que posteriormente, en 1930, pasó al hoy sector de Manzanillo, en donde hoy funciona el Distrito Militar N° 14, para que fuera el año 1946 cuando es trasladado al barrio de Crespo, donde se encuentra en la actualidad, y donde funcionó hasta el año 1986 con el nombre de “Aeropuerto de Crespo”, el cual a partir de este año y hasta la fecha es conocido como Aeropuerto Internacional “Rafael Núñez”, en honor a este ilustre cartagenero.

Los distintos aeropuertos que ha tenido la ciudad de Cartagena desde la creación del primero en el año 1920, han pasado por las manos de la Compañía Colombiana de Navegación Aérea, de propiedad del cartagenero Nemesio de la Espriella y del antioqueño Guillermo Echavarría; luego, a manos de la SCADTA, la Sociedad Colombo Alemana de Transporte Aéreo, después, en 1939, pasó a Avianca, posteriormente, ya en el barrio de Crespo, inició bajo la administración de la empresa TACA pasando después a LANSA.

Solo es en el año 1993 cuando el gobierno nacional con la creación de la Aerocivil toma el control de todos los Aeropuertos en Colombia, para posteriormente entregarlo en concesión a particulares.

Finalmente, toda esta descripción de lugares, fechas, empresas y modelos de administración es para aterrizar e insistir en que el tiempo del traslado del Aeropuerto “Rafael Núñez”, ha llegado, como le llegó cuando estuvo ubicado en otros sitios de la ciudad donde funcionó.

#noticiasvital #noticiasvital15años

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *