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EL IGNORADO “PADRE UMAÑA” DE LA INDEPENDENCIA

“Un pueblo ignorante es ciego de su propia destrucción”. Simón Bolívar

Por Alvaro Morales de León.  

Nicolás Mauricio de Umaña & Rodríguez, conocido como “El Padre Umaña” por su condición de Cura, ha sido a través de la historia el gran ignorado en los hechos del 11 de noviembre de 1811 en Cartagena, hechos que dieron origen a la proclamación de la independencia.

“El Padre Umaña”, colombiano de la época Granadina, había nacido en la Villa del Rosario en 1780, y además de haber cursado la carrera sacerdotal y la de Derecho fue también rector del Colegio de San Bartolomé, en Santa Fe de Bogotá, ciudad donde por haber participado con entusiasmo en los acontecimientos del 20 de julio de 1810, los del Florero, y haber firmado el Acta de Independencia, se ganó la confianza del Consejo Supremo de Cundinamarca que junto con el republicano y también defensor de la libertad, Pedro de la Lastra, lo envió a Estados Unidos a contratar la compra de elementos bélicos para la guerra de Independencia.

De regreso de Estados Unidos, y estando en Cartagena para los días del 11 de noviembre de 1811, “El Padre Umaña”, con su espíritu independentista adhirió a la lucha emancipadora de la ciudad y por ella arengó al pueblo doblando las campanas de la Iglesia de “La Tercera Orden” y se unió a Pedro Romero y a los Lanceros de Getsemaní que llegaron al Palacio de la Proclamación para declarar la Independencia absoluta de Cartagena del Reino español,  

Pero además del desconocimiento al “Padre Umaña”, también muchas son las cosas desvirtuadas y no dichas acerca de la gesta emancipadora de Cartagena.

De las personas, sitios y hechos relacionados con la Independencia de Cartagena ocurridos aquel lunes 11 de noviembre de 1811 casi siempre, y por lo regular, de manera muy superficial, se hace mención principalmente, de Pedro Romero, de los Lanceros, de la Plaza de la Trinidad, de la calle del Pozo, de los momposinos hermanos Germán y Gabriel de Piñeres.

De igual manera, se habla de cosas y acontecimientos que parecieran no ser muy claras, ni muy ciertas, y cosas que se han venido repitiendo a través de los años como esa que dice o supone que Pedro Romero, el abanderado de la revuelta independentista y al que llamaban “El matancero” era cubano, de la ciudad de Matanzas.

A Pedro Romero no lo llamaron matancero por ser de Matanzas sino por el oficio de matador o matarife de cerdos que por su ascendencia sobre la población le encargó en 1808 el Cabildo cartagenero de ir de casa en casa del barrio Getsemaní confiscando cuanto cerdo encontrara en sus patios para sacrificarlos, indemnizando a sus propietarios, y así contrarrestar la carestía y acaparamiento que para la época se estaba dando con la carne de cerdo fresca y salada en Cartagena.

De Pedro Romero también se ha dicho erróneamente que contrajo matrimonio con una hija del Almirante José Prudencio Padilla, no siendo así, el matrimonio de Romero, en 1780, fue con la joven María Gregoria Domínguez.

De los hermanos Germán y Gabriel Gutiérrez de Piñeres, momposinos, siempre se ha dicho de manera imprecisa que eran comerciantes, no siendo precisamente así, ya que el comerciante era solamente Gabriel, y lo era de negocios ultramarinos, mientras que Germán era un abogado graduado en el Colegio Mayor del Rosario, experto en Derecho Público y muy conocedor de los hechos de la Independencia de los Estados Unidos.

Los hermanos Gutiérrez de Piñeres, criollos, descendientes de españoles, que empoderaron a Pedro Romero en la lucha por la Independencia, vinieron a Cartagena para replicar la lucha independentista que habían logrado en Mompox el 6 de agosto de 1810.

Siempre estuvieron, como radicales, estos hermanos, encaminados a la libertad absoluta de España, contrario a lo que querían los autonomistas, liderados por José María García de Toledo, terrateniente y nieto del Conde de Pestagua y líder del partido conocido como “los aristócratas”, los que consideraban como inoportuna la declaratoria absoluta de independencia.

Finalmente, ojalá que con el tiempo vaya rescatándose la verdadera historia de la Independencia de Cartagena.

PD. Me inspiré a escribir esta nota, recordando a Juan H. de León Revollo, nuestro abuelo materno, quien por muchos años personificó a “El Padre Umaña” en los actos conmemorativos al 11 de noviembre, al igual que lo hicieron descendientes de los Gutiérrez de Piñeres, residentes en el barrio de Torices. #noticiasvital #noticiasvital15años

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