Política

CANDIDATOS PICHURRIAS

“Frente a la muchedumbre, los mediocres son los más elocuentes”. Eurípides

Por Alvaro Morales de León

De manera reiterativa, sobre todo ahora en época de campañas políticas, Juan Manuel Galán Pachón, precandidato a la Presidencia de la República por la Coalición de la Esperanza, y uno de los hijos del inmolado Luis Carlos Galán, sin tapujos, se ha referido de manera despectiva contra el expresidente César Gaviria, lamentando y arrepintiéndose de aquel momento en que le entregó las banderas de su padre, y que hoy, a sus 50 años de edad, lo califica como un acto irresponsable.

Y lo ha hecho el Precandidato para referirse al expresidente Gaviria como un traidor de las ideas de su padre y sacrificado líder, así como a las banderas y principios del Nuevo Liberalismo; principalmente, dice Galán Pachón, en cuanto a lo que correspondió a los temas económicos del país, y a su connivencia con la desnaturalización de los requisitos y calidades para ser Congresista de Colombia, como finalmente quedó insertado en la Nueva Constitución del 1991 con el supuesto de una democracia más pura y representativa.

La Constitución de Gaviria, la que tuvo vida a partir de 1991, dio inicio al desbarajuste de la representación democrática del pueblo en el Congreso, destruyendo y enterrando las exigencias que para ser Congresista establecía la Constitución de 1886, la de Rafael Núñez

Antes del 91, en Colombia, para ser Congresista, además de ser colombiano y ser ciudadano en ejercicio, se requería, a los Senadores, ser mayor de 30 años de edad, y a los Representantes a la Cámara, 25, así como no haber sido condenado por sentencia judicial a pena de presidio o prisión, a excepción de condena por delitos políticos.

Además, para ocupar una curul en la Cámara Alta, o sea, el Senado, también se requería haber ejercido entre otros, los siguientes cargos, Presidente de la República, Designado, Congresista, Ministro de Despacho, o Jefe de Departamento Administrativo.

A lo anterior se le agregaba como requisito para ser congresista el haber ejercido alguno de los siguientes cargos, Jefe de Misión Diplomática, Gobernador de Departamento, Magistrado de la Corte Suprema de Justicia, del Consejo de Estado, del Tribunal Superior o Contencioso Administrativo, Procurador General de la Nación, Contralor General de la República, Profesor Universitario por cinco años a los menos o haber ejercido por tiempo no menor a cinco años una profesión con título universitario.

Aceptando las opiniones y hasta los insultos de parte de los que no estén de acuerdo conmigo, y hasta se ofendan, estos requisitos arrojados a la basura por los Constituyentes del 91 han permitido que al Senado de la República hayan llegado guías turísticos como Javier Cáceres Leal, comerciantes como Fuad Char Abdala, cantantes de vallenatos como Lidio García Turbay, quirománticas como Regina 11, narcos como “El hombre Marlboro”, así como los que se hacen elegir con apodos como el Senador Manguito, o a la Cámara, “El Happy” Becerra y “El Yamilito”.

Pero también, aunque pueda que algunos o muchos después del 91 hayan llegado al Senado con todos los pergaminos y con todos los requisitos del 86, han carecido de lo primordial, la honradez, la pulcritud, integridad, rectitud, decencia, y sobre todo respeto por la institucionalidad, habiendo sido congresistas pichurrias, es decir, como lo define el diccionario, han sido y son personas despreciables, repugnantes, insignificantes, de poco valor y peso, e irrelevantes, etc.

Finalmente, aunque la Constitución de Gaviria, la del 91, permita la elección de congresistas pichurrias, cuidémonos, por el bien del país, no beneficiar con nuestro voto a muchachitos y muchachitas de esquina, irresponsables, pichurrias, que ni siquiera han hecho parte de una Junta de Vecinos del lugar donde viven.

PD. En agosto de 2015, cuando nos gobernaba Alvaro Uribe, el confeso Paramilitar Salvatore Mancuso a boca llena dijo en el recinto del Capitolio Nacional, nada más y nada menos que la sede del Congreso de la República que el 35% de los Congresistas de ese periodo habían sido elegidos con el apoyo económico y militar de ellos, apoyo usado para presionar, coaccionar y hasta masacrar a los votantes. #noticiasvital

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