Salud

LOS ENREDOS Y TRAMPAS CRIMINALES CON LOS MEDICAMENTOS

Por Alvaro Morales de León.

Justificaciones de parte y parte van y vienen, unas creíbles, y otras, no tanto, como la de los llamados Gestores Farmacéuticos, los que le compren los medicamentos a las EPS y los dispensan o entregan a los usuarios del Sistema a través de sus diferentes puntos de atención.

Los tales Gestores Farmacéuticos, todos, sin excepción, y como cosa curiosa, han caído en la misma práctica criminal simultáneamente, la negación o la entrega parcial o incompleta de medicinas a los usuarios, muchas de ellas, necesarias para poder seguir con vida, pero que al espíritu mercantilista y de odios políticos de estos Gestores les importa ”un pito”, como popularmente se dice.

No les importa tener acumuladas en sus bodegas, y negarle a los usuarios del Sistema, medicinas tan indispensables, como las que diariamente necesitan los diabéticos para no morirse, como la Insulina; o las tan necesarias para los diferentes tipos de Cáncer, o para la Hipertensión, o las indispensables para las llamadas enfermedades huérfanas y las catastróficas; o los analgésicos, tan necesarios para los que padecen de artritis, artrosis o lumbalgias, por ejemplo, por sus agudos y crónicos dolores.

Dicen los Gestores Farmacéuticos, como CAFAM, Audifarma y Cruz Verde, entre otros, los más conocidos, que el gobierno les debe una Billonada, pero lo cierto y verdadero es que no es el gobierno quien les debe a estos Gestores Farmacéuticos, quien verdaderamente les debe la Billonada son las EPS, a quienes el gobierno con documentación en mano les ha demostrado, como lo hizo el pasado martes 25 de marzo, que sí les ha pagado, desmintiendo sus públicas afirmaciones para justificarse.

En este momento, las EPS, a sus proveedores, entre ellos, a los Gestores Farmacéuticos que les suministran los medicamentos para la entrega a sus usuarios, les adeudan más de 25 billones de pesos, ¿por qué? Porque toman el dinero de la UPC, que es el dinero que el gobierno les entrega, les gira a las EPS para la atención a cada usuario, dinero que toman para construir clínicas, para prestarlo a IPS, y otras irregularidades más, por eso es que no tienen plata para pagarle a sus proveedores de medicamentos, y estos, para presionar el pago, han provocado la crisis actual, además, porque según las EPS, el gobierno les debe, lo cual está demostrado que no es cierto.

Toda esta perturbación, que no solo llena de ira al usuario, sino que hasta ha provocado la muerte de pacientes por falta de medicación, tiene un trasfondo político, el hacer que los usuarios del sistema de Salud, los colombianos, se vayan en contra del gobierno, y exactamente, contra el presidente Petro. Miserables.

Pero a todo esto, demos añadirle, y no es de ahora, la trampa que comete el dispensador o el operario que en el mostrador o casilla atiende al usuario, el operario que le recibe la fórmula médica y que además de constatar sus datos, también constata la existencia del o de los medicamentos que se solicitan en tal fórmula médica.

Con la entrega de los medicamentos hay que tener cuidado al momento de recibirlos, porque en muchos casos, por no decir que en la mayoría, se entregan fallos, para lo cual les pongo ejemplos. Si la orden médica dice, por ejemplo, 30 tabletas de un determinado medicamento, solo le entregan 25, y lo peor, no le advierten nada. Otro ejemplo, si la orden dice 60 tabletas de Acetaminofen+Cafeina, por ejemplo, le entregan 56.

¿Y qué pasa con esos medicamentos con los que se van quedando los operarios en el dispensario del gestor farmacéutico? Informaciones de fuentes fidedignas me confirman que estos medicamentos salen para la venta a farmacias o droguerías del comercio que los venden a precios bajos, a pesar del sello que dice “uso institucional”; o sea, nosotros, los usuarios del Sistema, estamos enriqueciendo a los operarios del gestor financiero y subsidiando al reducidor de medicamentos que los compra para su farmacia de barrio.

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