Cartagena

Estuve 7 años esperando una silla de ruedas: Marilis Torres del barrio Puerta de hierro

La señora Marilis Torres Cabarcas, artesana en condición de discapacidad resiente en el barrio Puerta de Hierro de Cartagena, agradece a Alberto Santis el gesto de regalarle una silla de ruedas.

Una mañana de lunes por segunda vez visité al barrio Puerta de Hierro, ubicado en la zona industrial de Cartagena (Mamonal). Por primera vez caminé sus pocas calles hasta ubicar una humilde casa, como casi todas las del sector, fui guiado por gente muy cordial, se conocen entre todos y conocí a Marilis Torres.

Es una valiente mujer que a pesar de no poder caminar tiene su propia micro empresa donde hace mochilas tejidas, vestidos, zapatos, flores en botellas. En su humilde vivienda hecha de tablas, la acompañan su esposo Jaime Gabriel, dos hijas y dos nietos. «mi discapacidad me impide caminar pero puedo hacer todo sentadita», me dijo mientras sonreía. «Gracias al señor Alberto por este detalle, que Dios le pague y lo vea», concluye.

Mientras que Alberto Santis Arrieta, un comerciante que reside en el Pozón desde hace mas de 40 años, se ha dedicado ayudar personas con alguna discapacidad en varias partes del país. Mientras mira la alegría de Marilis me comenta: «esto es un don que Dios me ha dado para dar a personas en Bolívar, Córdoba, Guajira y Atlántico, he regalado sillas de ruedas, caminadores, bastones, muletas; hago esto con mucho gusto hasta que Dios me tenga aquí en la tierra», dijo el planetaricense.

«El cuchara», como se conoce en su barrio a Alberto Santis, reconoce que esta actividad la hace con la ayuda de su esposa, su hija, amigos, paisanos y voluntarios que se unen a estas obras sociales. Asegura que es anti político, le gusta cumplir sus promesas y siente gozo ver personas con necesidades, recibir elementos que le hacen la vida mas llevadera.

Luz Angela Calderón, Jaime Gabriel, Tivisay Sanmiguel y Alberto Santis con Marilis Torres la beneficiada.

Luz Angela Calderón también llegó a la casa de Marilis mientras era montada en su nueva silla de ruedas, también es amante de trabajar en favor de los necesitados, ella lo hace a través de la fundación «la victoria en Cristo Jesús», levantando sus ojos al cielo expresó: «hoy le damos gracias a Dios que mandó una mano buena, una mano amable, con ganas de ayudarnos, ya que hay muchos enfermos en el barrio».

Tivisay Sanmiguel es la representante legal de la fundación la victoria en Cristo Jesús, quien muy emocionada por la visita de Alberto Santis con la silla de ruedas, nos dijo: «le doy gracias a Dios por el señor Santis que hace poco lo conozco, pro me parece una buena persona, seria y sin ningún interés. Hace 4 años tenemos la fundación donde trabajamos para El Señor, no mirando nada personal. Les pido a las personas que nos ayuden con alimentos, colchonetas, ropa, aquí hay mucha pobreza».

Marilis Torres estrenando la silla de ruedas que le acondiciona Alberto Santis.

Salimos acompañados por personas de la comunidad muy agradecidos, quienes nos mostraron una niña de 6 años con parálisis cerebral, no mueve sus extremidades, pero se expresa con una sonrisa admirable, tiene dos hermanos y una mamá que le presentó la necesidad urgente: una silla cómoda porque la que tiene ya no se recuesta y la niña se la pasa es acostada.

foto autorizada por su mamá

Este es otro reto para Alberto, personalmente me vine conmovido por estas historias que conocí mientras en la gran ciudad todos hablan del «coronavirus», comerciantes quejándose por las ordenes del alcalde de no congregarse mas de 50 personas, mototaxistas bloqueando vías porque no permiten que haya parrilleros; todo para cuidarlos de la nueva peste. Cartagena la ciudad de las dos caras, la heroica y ahora hasta fantástica?

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