EL DEPORTE UN DERECHO FUNDAMENTAL SIN CAMBIOS.
Por: Lic. Andrés Cavadla Tapias.*

Los derechos sociales, son derechos fundamentales que garantizan condiciones de vidas dignas, de igualdad y bienestar, exigiendo una actuación activa del estado para su cumplimiento, estos derechos protegen a las personas frente a la vulnerabilidad y la desigualdad, buscando la plena integración social y la justicia, por lo anterior el deporte es bendecido, ha sido protegido excepcionalmente como un derecho fundamental, por articular a otros derechos fundamentales, ahora con el reconocimiento constitucional como gasto publico social.
El deporte asciende de categoría, y tiene una condición esencial para dignificar la vida de las personas, contribuir al mejoramiento de la calidad de vida y en estos momentos su importancia radica que sirve como indicador de desarrollo social y humano de la calidad de vida, esto lo tienen que saber los gobernadores y alcaldes de turno junto con sus gerentes y directores de los entes territoriales deportivos departamental y municipal, donde es un deber de introducirlo en su plan de desarrollo como un programa sostenibles en lo económico y social, para trabajarlo a corto, mediano y largo plazo, mostrando un indicador desde lo educativo, lo social y la salud en la población, esta es una de las razones por la cual su inversión económica es prioritaria.
Uno de los aspectos por el cual el ministerio del deporte, carece de cambios, y se viene repitiendo el mismo discurso durante años, la infraestructura, alto rendimiento, vigilando las federaciones y ligas deportivas, es porque los ministros al parecer, no han entendido la confirmación de la prioridad del deporte como un derecho fundamental, y es de gran responsabilidad debido a que es un criterio básico para determinar la legitimidad de los actos decisiones de los entes públicos y privados, lo transcendental es definir con claridad la orientación de las políticas públicas en este sector, estableciendo válidamente sus principios inspiradores, los entes responsables, las estrategias de acción y las herramientas para protegerlos, al igual que exige un desarrollo de Ley ajustado a los preceptos constitucionales actuales, que plantean una orientación social, a través de sus manifestaciones expresadas hacia fines educativos y de salud.

La educación física como ese espacio académico de base, la recreación y el deporte, como elementos fundamentales del ámbito cultural, comparten las problemáticas generales del sector, debido a que buena parte de los recursos destinados para su financiación se han orientado a la construcción de infraestructura, esa cultura histórica del cemento y la varilla. Sin embargo, a través de la historia del deporte colombiano esto nunca ha obedecido a criterios técnicos que permitan una asignación equitativa y eficiente en todo el país, sino que cumplen criterios políticos de las administraciones políticas en las diferentes entidades territoriales para gastar recursos económicos y generar ganancias personales.
según un informe presentado a Coldeportes en su momento se tienen estos datos 46,3% de los escenarios deportivos se encuentran descuidados, 17,5 % están en mal estado y solo el 26,1% buen estado, pero lo más preocupante es que muchos de estos escenarios en muchos municipios no tienen ningún tipo de programas sociales, deportivos, educativos. Igualmente pasa con los parques, ludotecas, y es más grave, que según un censo realizado por el DANE(C100/02), de 56.162 establecimientos educativos, 40.089 cuentan con patios de recreo.

El Ministerio del Deporte como máximo ente gubernamental en Colombia, debe implementar una política pública deportiva, donde este la masificación y diversificación deportiva, recreativa y de actividad física, que son fundamentales para el desarrollo de las personas, porque provee a los ciudadanos unas valiosas herramientas para participar de manera más propositiva en la sociedad y se debe hacer desde la escuela.
La infraestructura deportiva, recreativa y educativa, además de espacios físicos, deben gozar de una buena dotación de mobiliario y equipos necesarios, para que la infraestructura física sea funcional, y desarrollar programas sostenibles y sociales, para las comunidades e instituciones educativas, de lo contrario en otros mandato esta infraestructura sería un gasto y un problema social, donde los escenarios deportivos no sean para hacer necesidades ajenas al deporte, y por otra parte el deporte como un derecho fundamental no afecte el bolsillo de familia como sucede hoy día, entonces el DANE tendrá que incluir el deporte en la canasta familiar.
*Especialista: Alta gerencia y Desarrollo Deportivo.
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