EL REBROTE DE LA INSEGURIDAD EN CARTAGENA
Por. Álvaro Morales de León.
Cartagena de Indias es famosa por su riqueza histórica y atractivo turístico, pero actualmente enfrenta una crisis de seguridad creciente. Las cifras recientes evidencian el impacto de la violencia urbana, el crimen organizado y los delitos comunes, afectando tanto a residentes como a visitantes.
Durante el primer semestre de 2024, se registraron 195 homicidios, siendo agosto el mes más violento con 44 asesinatos, lo que duplica los 22 homicidios del mismo mes en 2023. Muchos de estos homicidios están vinculados a enfrentamientos entre bandas delincuenciales por el control del tráfico de drogas en la ciudad. De enero a septiembre de 2024, se contabilizaron 863 homicidios, 80 más que en el mismo periodo de 2023, representando la cifra más alta desde 2016.
Los hurtos también son motivo de preocupación. Según la Policía, los robos a personas, viviendas y comercios han aumentado, afectando especialmente a barrios y sectores turísticos. Aunque no hay cifras exactas del año en curso, la percepción de inseguridad ha crecido. Encuestas recientes indican que el 45,1% de los cartageneros perciben la inseguridad como el principal problema de la ciudad, un incremento notable.
El aumento de la violencia en Cartagena se atribuye, en gran medida, al reacomodo de estructuras criminales tras la captura de cabecillas de bandas como el Clan del Golfo. Además, problemas estructurales como la desigualdad, el desempleo y la falta de recursos para las fuerzas de seguridad agravan la situación.
En respuesta a esta situación de inseguridad, las autoridades han implementado operativos específicos, reforzando la vigilancia en zonas críticas y buscando acuerdos con el gobierno nacional para abordar la problemática. Sin embargo, la efectividad de estas medidas aún está en debate.
La inseguridad en Cartagena representa un desafío multifacético que impacta la calidad de vida de sus habitantes y su atractivo como destino turístico. Si bien se han logrado reducciones en algunos delitos, el aumento en homicidios y la percepción de inseguridad reflejan la necesidad de una intervención integral.
Para el alcalde Turbay, la única inseguridad que se reconoce es la de su Centro Histórico, y por ello creó el Plan Titán-24 con una amplia nómina, pero con resultados poco significativos. Este plan incluye el control del turismo sexual, el cierre de establecimientos irregulares y la protección al consumidor, pero no más.
Curiosamente, se denuncia el regreso de motos con parrilleros al Centro Histórico; hasta ahora no se ha visto pronunciamiento de las autoridades de tránsito ni del gobierno. El Centro Histórico está plagado de ladrones y atracadores, mientras que la Policía parece inactiva. En el día del IronMan, el domingo 1 de diciembre, un ladrón robó varios bolsos de damas cerca del Palacio de la Proclamación, conteniendo celulares de alta gama, dinero y tablets.
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