«Voces de Colombia: La escritora que lleva la poesía y el paisaje colombiano al escenario internacional»
Inmigrante latina, aún sin descubrir su voz como escritora, pero con una carpetita llena de poemas bajo el brazo, llegó Carolina Pulido Ariza a Montpellier, Francia, a los 18 años. Su objetivo era estudiar francés, su destino era otro.
Como muchos jóvenes, se aventuró a esta nueva experiencia en la que cada día sería un nuevo aprendizaje y cada parte del camino recorrido valdría la pena. Lo que quizás nunca imaginó, es que las hojas que llevaba como equipaje y que guardaba celosamente desde Colombia eran la llave maestra de un universo de sueños cumplidos.
Nace una escritora
Carolina nació en Bogotá en 1990. Perdió a su madre a los 4 años, y a su padre, cuando tenía 13. Trece, más que un número, es un hito para su vida. Así decidió titular su primer libro, un poemario que conserva en su primera parte los poemas que escribió a esa edad, que narran su forma de vivir el duelo por la muerte de su padre. La poesía fue el refugio de su pesar. Verso a verso fue curando su herida, sin más pretensión que dejar en el papel lo que le quemaba el corazón.
Esos poemas que relatan su rabia y su tristeza, que describen el sinsentido que la albergaba, que contienen preguntas sin respuestas y el anhelo de una adolescente de hallar sosiego de un dolor que la atravesaba, permanecieron 20 años guardados, hasta que un día la Carolina de 33 años, movida por la certeza de que había llegado el momento indicado, se armó de valor para publicar, contrastando los poemas de su adolescencia con una nueva voz poética.
Trece, publicado por Editorial Planeta en 2023, fue lanzado en Roma, Madrid y la Feria del Libro de Bogotá. Este poemario le mereció a Carolina la mención de honor del Consulado de Colombia en Roma por dejar en alto nuestro país a través de su obra: “El Consulado General de Colombia en Roma exalta el trabajo de Carolina Pulido Ariza y concede una mención de honor como migrante destacada que deja el nombre de Colombia en alto a través de su poesía. Se expide este reconocimiento en la ciudad de Roma el 10 de octubre de 2023, en el marco del día del migrante y el mes de la colombianidad. Firmado en Roma, por el Cónsul General de Colombia, Carlos Iván Castro Sabbagh.”
Carolina, que llegó para estudiar, se quedó para enseñar. Ha sido docente de Ciencia Política de Montpellier, IESEG Paris, SSM Roma, Arkansas University, y ha trabajado en tres agencias de las Naciones Unidas (UNICEF, FAO, WFP), actualmente trabajo en FAO. Su vocación de servicio, y el ejercicio de la docencia, también oficio de su madre, le han permitido realizar residencias en otros países, enseñando inglés, francés e italiano; además de liderar talleres de poesía y de escritura en colegios de ciudades como Cartagena, Turbaco y Mompox, al norte de Colombia.
Florece la mujer, nace un propósito
En 2022, Carolina enfrenta el tercer gran duelo de su vida: murió una parte de ella, la que por mucho tiempo consideró su versión más exitosa. Se marchitó, la marchitaron factores externos que aún son investigados, y una vez más, la poesía salió a su rescate. Recorrió Roma, París, Beirut, el Camino de Santiago de Compostela, Cartagena, el Pacífico panameño y el Caribe colombiano y a su paso descargó en sus poemas dosis de realidad que la atormentaban, que luego se convirtieron en aMar y otras adicciones, su segundo libro, un poemario autopublicado que tiene el mar como hilo conductor, habla de las adicciones como todo aquello que nos roba la libertad, y pone de frente los males que coartan nuestra tranquilidad y opacan nuestro brillo.

Junto a esta obra nace una nueva versión de Carolina: una que está enamorada del mar y que encuentra refugio en él. Paralelo a su proceso creativo y de publicación, se convirtió en apneista – Aida 4, entrenando en el caribe, en Isla Grande, San Andrés y Santa Marta, y el Mediterráneo, recibiendo medalla de plata Giro d’Italia in Apnea –competencia organizada por FIPSAS y Apnea Academy Competition. 24 – 26 de mayo de 2024.
Por su gratitud al mar que le volvió a dibujar una sonrisa, promueve el activismo ambiental en pro de combatir la erosión que afecta las especies marinas de Isla Grande, donando el 100 % de las ventas de
su libro para esta causa.
La poesía, fiel compañera de Carolina Pulido Ariza, ha abrazado sus heridas y ha sido su gasolina para llevarla a hallar su propósito de vida. Con su segunda obra consolida su carrera como escritora, pero más que eso, se convierte en inspiración para los jóvenes de 13 años que tal vez no confían en su vocación artística, pero que tienen en sus manos la semilla de una gran historia, para mujeres que han visto marchitar sueños, cuya luz ha sido opacada, y que necesitan reencontrarse para volver a brillar; y para tantos emigrantes que tienen en sus manos grandes talentos que, con constancia y determinación, los llevarán a hacer embajadores de su país e izar con orgullo la bandera.
#noticiasvital
#noticiasvital16años
