IGLESIAS & TRIBUTOS
“Dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios”. Mateo 22:21
Por Álvaro Morales De León
Tres de los cuatro Evangelios dan cuenta del pasaje conocido como “La cuestión de los tributos”, en el que Jesús dando lecciones de sabiduría confrontó unos grupos que permanentemente lo acechaban para contradecirlo, hacerlo caer en error y entrar en controversia.
Llegó un momento en que los discrepantes de Jesús, reunidos a su alrededor lo abordaron para preguntarle mal intencionadamente si era lícito dar tributos al César, el emperador romano que los gobernaba, a lo que Jesús, rodeado de sus críticos y para mayor entendimiento ilustró su respuesta con la imagen del César inscrita en una moneda que les pidió e interrogándolos les preguntó si en ella podían identificar la imagen del Cesar y a la respuesta de sí, él les respondió, entonces, ¡Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios!
Con lo relatado en este pasaje bíblico queda confirmado una vez más que lo del pago de tributos ha sido desde tiempos antiguos una acción de poco agrado por parte de los contribuyentes, como lo sigue siendo en estos tiempos.
En Colombia, desde el año 1887, año en que se firmó el Concordato con la Iglesia Católica, única creencia religiosa aceptada como legal y permitida, estuvo exceptuada de pagar todo tipo de impuestos, hasta el año 1973 cuando se hicieron modificaciones al Concordato en cuanto a estas exenciones.
No es la primera vez que salta a la palestra el tema de si en Colombia las Iglesias deben o no pagar impuestos, discusión que unos aprueban abordando la discusión desde la óptica tributaria y otros, que la rechazan, lo hacen desde la óptica de la Fe, la Espiritualidad y lo social; y no la mercantil.
Para efectos legales, en Colombia, una iglesia es cualquier organización o congregación religiosa cuya personería jurídica ha sido reconocida por el ministerio del interior de acuerdo a la ley 133 de 1994 y al decreto único reglamentario 1066 de 2015.
Algunos que consideran a las Iglesias como organizaciones con ánimo de lucro y que por lo tanto deben ser gravadas tributariamente lo hacen por los patrimonios multimillonarios que muchas poseen, por acumular recursos económicos, propiedades, adquirir bienes, realizar transacciones económicas y financiar campañas políticas; contrario a los que desde la Fe se oponen a estas imposiciones por considerar que su labor siendo de índole espiritual y social debería estar exenta de estos gravámenes, a lo que además añaden que ya en Colombia las Iglesias pagan tributos cuando pagan IVA y parafiscales, a los que consideran gravámenes tributarios, no siendo así.
Según información de la DIAN que data de 2017, en Colombia, las cerca de 8.000 congregaciones religiosas que funcionan legalmente registran un patrimonio de 14.4 billones de pesos e ingresos cercanos a los 5.4 billones, los cuales proceden principalmente de las ofrendas y los diezmos, razones que dan pie a los que consideran que si sobre este abultado Patrimonio y estos abultados ingresos se pagaran impuestos se podrían estar recaudando unos 1.8 billones de pesos que aliviarían los pagos tributarios que le tocaría pagar a los de la clase media.
Actualmente las Iglesias declaran renta más no pagan impuestos por ella; y en cuanto al impuesto predial sobre los bienes inmuebles que poseen como templos, parroquias, casas curales, etc, están excluidas del pago de este impuesto, pero obligadas a pagar solamente un mínimo gravamen por la sobretasa ambiental que acompaña el pago del catastro.
Cuando en 1973 se hicieron modificaciones al Concordato con la Iglesia Católica se estableció que las propiedades eclesiásticas se gravarían en la misma forma y extensión que las de los particulares, pero en atención a su peculiar finalidad se exceptuaron los edificios destinados al culto, las curias diocesanas, las casas episcopales y curales y los seminarios, disposiciones que se extendieron a instituciones de la misma naturaleza.
A pesar de la discusión el actual gobierno nacional el presidente Gustavo Petro a través de su Ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, ha sido enfático y muy claro en manifestar que de ninguna manera se ha contemplado la posibilidad de gravar a las iglesias en este gobierno porque la iglesia siempre ha estado por fuera del sistema tributario.
Finalmente, que quede claro, la insistencia en que las Iglesias sean gravadas con el pago de tributos al Estado no es del gobierno, es de un pequeño grupo de congresistas. #noticiasvital
