…Y LA CAMPIÑA REVERDECERÁ

“Yo los compensaré por los años que les devoró la langosta…”. Joel 2:25
Por Alvaro Morales de León.

En Colombia, la titularidad y posesión de las tierras agrarias ha sido quizás, uno de los principales motivos del casi eterno conflicto armado por el que todavía pasamos en este país.

Medianamente exitosos, y hasta escasos, han sido los intentos de Reforma Agraria con los que a través de la historia ciertos gobiernos colombianos han buscado la redistribución democrática de las acaparadas tierras del campo, las que a pesar de ser tierras fértiles y útiles para su explotación siguen siendo tierras ociosas en manos de latifundistas.

De esos intentos de Reforma Agraria podemos dar cuenta de la que pretendió el presidente Alfonso López Pumarejo en 1936 y su “Revolución en Marcha”, la cual estableció la extinción de dominio sin indemnización a todo propietario de tierras que no explotara al menos el 60% de ellas, tierras que una vez expropiadas serían redistribuidas entre los campesinos de bajos recursos a los que se les acompañaría con asesoría técnica y crédito a través del entonces Instituto de Fomento Agrario.

La Reforma Agraria de López Pumarejo sólo tuvo vida hasta 1938, año en que finalizó su primer mandato presidencial, y ocurrió así porque el entrante mandatario, Eduardo Santos, liberal también, no la continuó por considerarla desfavorable y lesiva para sus adinerados y latifundistas amigos.

Pero a pesar de este obstáculo, cuando López Pumarejo regresó al poder presidencial en 1942 insistió en aplicarla y revivirla, pero vuelve a fracasar por segunda ocasión debido a la oposición que le hizo su propio partido Liberal en contubernio con el partido conservador de Laureano Gómez lo termina decepcionando a López Pumarejo llevándolo en 1945 a renunciar a su mandato presidencial.

Tuvieron que pasar 16 años para que, en 1961, Alberto Lleras Camargo, el primer presidente del Frente Nacional, Liberal,  retomara con fuerza los ideales de López Pumarejo y encontrando apoyo en el entonces joven senador liberal Carlos Lleras Restrepo retoma la Reforma Agraria y restablece la extinción de dominio y la readjudicación a los campesinos de las tierras expropiadas a los latifundistas, lo que finalmente llevó a que en 1966, ya siendo presidente Lleras Restrepo, la diera toda la fuerza necesaria creando el Incora y la Anuc, la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos, indispensable para las nuevas adjudicaciones.

Hasta ahora, con la Reforma Agraria de Lleras Restrepo, la que se hizo a través del Incora ha sido con la que más se ha avanzado en la redistribución de tierras a los campesinos, aunque fueron tierras que finalmente por sus problemas de ubicación y falta de vías de comunicación terminaron por ser abandonadas.

Finalmente, es el expresidente Misael Pastrana, conservador, el que en 1972, destruye con “El Pacto de Chicoral” todo lo que se había avanzado en Reforma Agraria en Colombia.

A las reformas agrarias intentadas le siguieron unas escaramuzas reformistas del campo por parte del presidente Gaviria en 1994, reformas agrarias que naufragaron con su política neoliberal y su estrategia de apertura económica que terminó por arruinar al sector agropecuario.

Posterior a todos estos intentos legales de Reforma Agraria, a partir del año 2002, sobrevino en Colombia una Reforma Agraria, pero a la inversa, y muy particular cuando el llamado paramilitarismo en asocio con políticos amigos no tuvo piedad para despojar de sus tierras a los campesinos.

La productividad en el campo colombiano necesita de una verdadera reforma agraria como la acordada en los Acuerdos de Paz de la Habana, todavía sin cumplirse, y como la que se ha propuesto emprender nuestro electo presidente Gustavo Petro.

La Reforma del presidente Petro se propone, ante todo, poner a producir la tierra útil y fértil actualmente acaparada por latifundistas; incentivar y proteger la producción agropecuaria y dejar de importar cereales como el maíz, el sorgo, el trigo; tubérculos como la papa y hasta la yuca; y proteger el hato ganadero cerrando las importaciones de leche en polvo.

Finalmente, todas estas iniciativas de Petro hacia el sector agropecuario serán generadoras de riquezas, de trabajo, pero, sobre todo, de comida, para así vivir sabroso, como dice Francia, la Vicepresidente. #noticiasvital

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