“SIERVOS SIN TIERRA”

“La tierra es de quien la trabaja”. –Emiliano Zapata

Por Álvaro Morales de León

La palabra “Siervo” no la empleo en el sentido propio de su significado ya que las comunidades campesinas, negras e indígenas que actualmente reclaman sus tierras no lo están haciendo dentro de un sistema feudalista donde el señor feudal es el latifundista dueño de la tierra y el Siervo es el trabajador explotado y obligado a trabajar para él.

La palabra “Siervo” la tomo del novelista colombiano Eduardo Caballero Calderón con la cual tituló su obra “Siervo sin Tierra”, una narración de la problemática y el despojo de tierra a los campesinos boyacenses.

Cuando en 1911 Emiliano Zapata, líder militar y campesino de México, su país, proclamó como su bandera de lucha por la Reforma Agraria de su nación, : ¡“La tierra es de quien la trabaja”!  buscaba la reivindicación de los campesinos, los derechos de propiedad de las tierras y la dignidad humana; como hoy por circunstancias similares lo hacen las comunidades campesinas, indígenas, y negras en Colombia buscando la devolución de sus tierras ancestrales.

Las que se dicen ser invasiones de tierras, no lo son, son realmente, reclamaciones que estas comunidades hacen para que les sean devueltas sus tierras ancestrales, especialmente en los departamentos del Cauca y el Valle del Cauca, y de las cuales fueron despojadas por los colonizadores españoles, por hacendados de la región, por causas del paramilitarismo dentro del conflicto armado, y también, por tradicionales familias de la vida pública y política de estos dos departamentos.

Las reclamaciones que se han dispersado por otras zonas del país, no son promovidas por el presidente Petro ni por su gobierno; son exigencias y reclamos de iniciativa propia de estas comunidades a las que la extrema derecha de Colombia pretende reprimir con el resurgimiento de Autodefensas, como de manera disfrazada, soterrada y descarada lo ha anunciado el señor José Félix Lafaurie, presidente de Fedegan, y vocero de los terratenientes y despojadores de tierra en Colombia.

Estas reclamaciones de las comunidades indígenas, campesinas y negras no se hicieron en anteriores gobiernos, por obvias razones, porque los gobernantes eran parte del latifundismo en Colombia y porque además, la mayoría de ellos, de extrema derecha y con estrechas relaciones de amistad, negocios y políticas con los terratenientes no daban garantías para los reclamos; como hoy lo ha demostrado públicamente el señor José Félix Lafourie, presidente de Fedegán, quien en nombre y representación de esa extrema derecha colombiana y latifundista, amenaza con la conformación de grupos de autodefensa para ofrecer seguridad a sus amigos ganaderos y hacendados y reprimir las  exigencias de estas comunidades.

La restitución de tierras en el Cauca es compleja por la violencia generada por los actores armados, y por la protección que hay sobre estas tierras.

En este departamento del Cauca los indígenas tienen títulos coloniales y republicanos que les entregó la Corona Española y fueron reconocidos por Simón Bolívar en 1820 con la fundación de Colombia; los afros, generaciones de familias descendientes de los esclavos traídos por los españoles, reclaman territorios colectivos que les comenzaron a ser reconocidos con la Ley 70 de 1993, y los campesinos piden la titulación de los predios que comenzaron a colonizar después de la violencia de los años 50.

La expansión terrateniente de finales del siglo XIX hasta entrado el siglo XX, se dio con familias latifundistas del Cauca como los Mosquera, los Valencia y los Arboleda, quienes falsamente detentaron títulos de propiedad sobre terrenos ancestrales de los pueblos indígenas, pese a que la ley 89 de 1890 garantizó el carácter no enajenable de las tierras de los resguardos. El mecanismo para el logro de estas propiedades fue la ilegalidad y la violencia.

Del departamento del Cauca fue oriundo el presidente, Guillermo León Valencia, y es también la tierra natal de la senadora uribista, Paloma Valencia; también de los Mosquera, entre los que está, Victor Mosquera Chaux, ex designado a la Presidencia, exministro de gobierno, exministro de justicia y exgobernador del Cauca. También, entre los oriundos del Cauca están los Arboleda, como Julio Arboleda, quien en 1861 fuera presidente encargado de la Confederación Granadina.

Siervo Joya, el nombre del campesino boyacense al que le da vida Eduardo Caballero en su obra, “Siervo sin tierra”, sigue siguiendo el campesino de ascendencia indígena a quien, víctima de las manipulaciones políticas se le arrebató su único medio para sobrevivir, su tierra.

Finalmente, y eso que apenas empieza la implementación del punto uno del Acuerdo de Paz de La Habana, el que trata de la Reforma Agraria Integral, Acuerdos que el expresidente Duque prometió e intentó hacer trizas, pero no pudo. #noticiasvital #noticiasvital15años

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