¿PROSPERARÁ LA REVOCATORIA A DAU?

Por Alvaro Morales De León

“Quien para otro cava una zanja, en ella misma se cae”. Fedor Dostoievski

Como si no bastara con la desbordada polarización que se vive en Cartagena, ahora, un grupo de ciudadanos presuntamente insatisfechos con el actual gobierno, se han levantado y se proponen iniciar el constitucional y legal proceso con el que pretenden la revocatoria o el “derrocamiento” del alcalde William Dau Chamatt, en un momento por demás inoportuno.

Hasta ahora, en capitales como Bogotá, Medellín y Cali, grupos descontentos con la gestión de sus alcaldes también han comenzado estos procesos con los que aspiran desmontar a los mandatarios elegidos, como al de Cartagena; mandatarios que llegaron a sus cargos dentro del respeto al establecido modelo democrático y ordenamiento legal, y que se alzaron con la victoria gracias al favorecimiento popular en las urnas.

Estos procesos de participación ciudadana, también extensivos a la figura de los gobernadores están legalmente amparados en los Constitucionales artículos 40, 103 y 259; y en las leyes estatutarias 131 de 1994, 134 de 1994 y 1757 de 2015; pero que a pesar de toda esta normatividad legal existente todavía se detectan vacíos que intentan llenarse con proyectos de ley que cursan en el Congreso.

El legislador, que fue muy acertado al “no ponérsela en bandeja” a los promotores de revocatorias y que la sacaran fácil, ahora continúa con la intención de endurecer los requisitos para que este mecanismo de participación que invocan estos grupos de insatisfechos, no se convierta en una especie de deporte nacional al que pareciera estar acostumbrándose el país en tanto un alcalde o gobernador alcanza su escaso primer año de gobierno.

Pero si con las actuales disposiciones normativas 118 procesos de revocatorias promovidos entre 1996 y 2016 ninguno ha sido exitoso, según estudios de la Registraduría Nacional y la Universidad Libre ¿cómo será entonces cuando estén endurecidas las normas?

De las revocatorias sólo una ha sido exitosa, la adelantada en julio de 2018 contra el alcalde de Tasco en el departamento de Boyacá.

Las revocatorias tienen como características especiales que son promovidas, tras bambalinas, por los llamados “viudos del poder”, personas que se arriesgan en financiar la logística requerida para el proceso con tal de recuperar el poder que han perdido.

En Cartagena, las cuentas de la revocatoria parten de los 393.483 votos válidos obtenidos en las elecciones del 27 de octubre de 2019 para escoger alcalde de la ciudad; de los 113.627 votos con los que Dau Chamatt, superó a su más cercano competidor, William García Tirado; y con las 34.088 firmas válidas, que como mínimo, y equivalentes al 30% de los votos obtenidos por Dau, deberá aportar el Comité Promotor si es que quiere ser inscrito y reconocido por la Registraduría.

Surtido este proceso, la Registraduría procederá entonces a fijar fecha para la Convocatoria, o jornada de votaciones en la que deberá participar un mínimo, para el caso de Cartagena, de 157.393 ciudadanos, equivalentes al 40% de los votos válidos obtenidos en las elecciones de 2019; los cuales fueron de 393.483 sufragios.

El proceso revocatorio terminará dándole la razón a los promotores, primero, si se supera el umbral de participación de 157.393 ciudadanos; y, además, si la tendencia por el SÍ alcanzó la mayoría con el mínimo de 78.697 votos, iguales a la mitad más uno de los 157.393; y la desestimará, si no se logran estos resultados.

Finalmente, la única revocatoria hasta ahora emprendida en Cartagena, fue la del exalcalde Manolo Duque, la cual no alcanzó su final dada la renuncia a la que se vio abocado el exmandatario por los procesos penales que lo agobiaban. almodel2012@hotmail.com

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